Limpiar el higado

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LIMPIAR EL HIGADO PARA DEPURAR EL CUERPO

La primavera es el momento ideal para hacer una limpieza profunda de nuestro cuerpo, liberándolo de toxinas y grasas sobrantes. ¿Por qué en primavera? Porque con la llegada de esta estación el hígado, como todo lo que está vivo en el mundo animal y vegetal, despierta del letargo invernal y, gracias al incremento de horas de luz diurna, se activa, aumentando la intensidad y eficacia de sus funciones. Una de las funciones más importantes del hígado es limpiar la sangre de desechos y toxinas, tanto endógenas (producidas por el propio cuerpo) como exógenas (procedentes del exterior: aditivos químicos de los alimentos, contaminantes ambientales, medicamentos…). Y una sangre limpia es garantía de salud, de que nuestros tejidos y órganos funcionen correctamente y puedan eliminar los desechos del cuerpo.

¿Cómo trabaja el higado para limpiar la sangre? Dispone de 3 sistemas de desintoxicación:

1º FILTRADO DE LA SANGRE: El hígado filtra más de 1 litro de sangre por minuto, limpiándola de bacterias y sus residuos, y de endotoxinas (toxinas producidas por el propio cuerpo, como por ejemplo inmunocomplejos, hormonas, etc). En condiciones óptimas, el hígado puede llegar a eliminar hasta el 99% de las toxinas.
2º SÍNTESIS DE BILIS: El hígado fabrica más de 1 litro de bilis al día. La bilis atrapa básicamente el colesterol, algunos subproductos de la hemoglobina y el calcio sobrante, transportándolos hasta el intestino, donde la bilis es atrapada por la fibra allí presente y excretada, vía heces, fuera del cuerpo. Una dieta pobre en fibra favorece la reabsorción intestinal de la bilis, que pasa de nuevo a la sangre, contaminándola con los desechos que transportaba (entre ellos, el colesterol). Por eso para mantener el organismo limpio es ESENCIAL que nuestra dieta diaria sea rica en fibra: la bilis, con los desechos que transporta, es capturada por la fibra y expulsada del cuerpo vía heces.
3º PROCESO ENZIMÁTICO DE DESINTOXICACIÓN: En realidad son un conjunto de procesos mediante los que el hígado combina las toxinas con diversas enzimas (fabricadas por él mismo) o con determinados nutrientes, neutralizándolas y dejándolas preparadas para ser eliminadas a través de los riñones.
El proceso enzimático consta de 2 fases:
FASE I: CITOCROMO P450. La mayoría de las toxinas se caracteriza por ser liposolubles (solubles en grasa), por lo que no pueden ser eliminadas a través de la orina. En esta fase el hígado trata de transformar las toxinas liposolubles en hidrosolubles (solubles en agua), combinándolas con un grupo de 50 a 100 enzimas que fabrica él mismo, denominado Citocromo P450.
Si no logra esa transformación, intenta convertirlas en formas químicas más fáciles de metabolizar por la fase II.
Algunas de las toxinas que el hígado trata de eliminar en esta fase son: Muchos fármacos de prescripción, medicamentos que se venden sin receta como el paracetamol o el ibuprofeno, cafeína, histamina, hormonas, benzopireno (un carcinógeno que se genera al asar la carne con carbón), anilinas (colorantes amarillos), insecticidas y ácido araquidónico (procedente de las grasas saturadas animales).
En los procesos del citocromo P450 se generan radicales libres, moléculas muy reactivas que dañan al propio hígado, especialmente si:
-el cuerpo está muy intoxicado.
-hay carencia de los antioxidantes necesarios para neutralizar los radicales libres.
Algunos de los antioxidantes que protegen al hígado en esta fase y facilitan su trabajo de desintoxicación son: Magnesio, Selenio, Zinc, Vitaminas C, B3, B2, B6; glutatión, metionina y cisteína.
Más abajo citamos los alimentos y/o suplementos que aportan estos antioxidantes.

FASE II: CONJUGACIÓN. En esta fase, el hígado genera compuestos que se unen a las toxinas, neutralizándolas o favoreciendo su eliminación vía orina o bilis.
En la fase II el hígado trata de eliminar, entre otros, los siguientes tóxicos: paracetamol, nicotina, organofosforados, insecticidas, carcinógenos, metales pesados, colorantes de anilina, anticoagulantes, paracetamol, sulfitos, aspirina, estrógenos, dopamina (neurotransmisor), epinefrina (hormona suprarrenal), histamina, algunos fármacos contra el cáncer, sulfamidas (antibióticos), morfina, diazepam (un relajante muscular)…
Para asegurar el correcto funcionamiento de la fase II se necesita tener asegurada la producción, o el aporte a través de la alimentación o suplementación, de los siguientes nutrientes:
Glutatión, metionina, cisteína, taurina, aminoácidos de calidad, colina, Vitaminas C, B5, B6, B9 (ácido fólico) y B12, selenio y molibdeno.
Hasta aquí la parte más técnica de este artículo, necesaria para entender cómo trabaja el hígado y qué nutrientes le ayudan en su labor.
Ahora vamos a bajar al mundo práctico de nuestra alimentación diaria:

LIMPIAR EL HIGADO ES MÁS UNA CAMINATA QUE UNA CARRERA:

Las grandes obras no se realizan en unos días o unas pocas semanas, sino que requieren meses, a veces años… con el hígado es igual: un problema o enfermedad hepática que ha tardado años en gestarse no podemos solucionarla, por ejemplo, en un par de semanas. Porque en general, cuando el hígado no funciona bien se debe a malos hábitos de alimentación y estilo de vida mantenidos durante muchos años. Y el sentido común nos dice que no vamos a cambiar nuestros hábitos de toda una vida en un par de semanas… ¿o sí?… ¡seamos realistas!

Por eso nuestra propuesta es preparar primero el terreno durante, al menos 2 ó 3 meses, siguiendo la DIETA PREPARATORIA PARA LA LIMPIEZA HEPÁTICA, para después pasar a la DEPURACIÓN HEPÁTICA. Como lo ideal es hacer la depuración hepática en primavera, recomendamos hacer la dieta preparatoria hasta llegar a esta estación, y entonces hacer la limpieza hepática.

DIETA PREPARATORIA PARA LA LIMPIEZA HEPÁTICA:

Esta es una dieta para seguir durante un mínimo de 2 a 4 meses, para preparar al hígado y todo el sistema digestivo, y para sustituir nuestros malos hábitos por otros más sanos. En realidad, es una dieta sana y equilibrada, que todo el mundo debería tener como referencia para prevenir enfermedades:

Alimentos a evitar:

A) GRUPO DE ALIMENTOS QUE SOBRECARGAN Y TENSAN EL HÍGADO: Son alimentos que contraen, tensan y calientan el cuerpo, y que cuando están en exceso en la dieta pueden sobrecargar o bloquear el hígado, que lo que necesita es relajarse y descargarse para poder realizar su trabajo.

1. SAL REFINADA: cambiar a sal marina sin refinar, y usar con moderación, siempre en cocciones, no en crudo directamente sobre el alimento.
2. CARNES ROJAS Y EMBUTIDOS: por el exceso de grasas saturadas, ácido úrico, sal y aditivos que contienen, dan mucho trabajo al hígado y pueden colapsarlo y atascarlo con grasa.
3. LÁCTEOS DE TODO TIPO: leche, nata, mantequilla, yogures y quesos. Contienen un exceso de grasas saturadas que sobrecargan y entorpecen la función hepática. Además, las caseínas, proteínas de la leche, son muy difíciles de digerir y asimilar, contribuyendo a esa sobrecarga.
4. PAN, GALLETAS, PIZZAS, TOSTADAS, CRACKERS, BIZCOCHOS: todos los horneados de harina, especialmente si son comerciales, sobrecargan el hígado, precisamente por estar hechos al horno, un estilo de cocción que genera una energía densa, estática y de contracción profunda, justo lo contrario de lo que el hígado necesita para funcionar bien. Yo les llamo la “tapadera” del hígado, porque a nivel energético es como taponar este órgano, ahogándolo.

B) GRUPO DE ALIMENTOS QUE DEBILITAN EL HÍGADO: Son alimentos que dilatan, inflaman, debilitan y enfrían el cuerpo. Muchos de ellos (como el alcohol, café, tabaco o azúcar) son calorías vacías, no alimentan pero intoxican, con lo que dan trabajo al hígado, cansándolo y debilitándolo.

1. ESTIMULANTES Y TÓXICOS: Café, tabaco y alcohol.
2. ENDULZANTES REFINADOS Y ARTIFICIALES: Azúcar refinada, miel comercial, fructosa, endulzantes sustitutos como sacarina, siropes, chocolate, pasteles, helados, bollería, chucherías, caramelos, barritas energéticas, postres comerciales, cereales para el desayuno…
3. BEBIDAS COMERCIALES ARTIFICIALES: Refrescos y zumos comerciales, bebidas isotónicas, bebidas estimulantes…
4. APERITIVOS Y SNACKS FRITOS Y SALADOS: Patatas chips, palomitas de maíz, cortezas de cerdo, ganchitos, snacks y fritos comerciales…
5. FRUTOS SECOS COMERCIALES: Frutos secos industriales, tostados y salados.
6. CEREALES REFINADOS: Pan blanco, arroz blanco, pasta blanca, cuscús blanco…
7. LÁCTEOS BLANDOS: Leche, yogur, cuajada.
8. ACEITES REFINADOS.
9. FRITOS Y REBOZADOS EN ACEITE REFINADO Y/O REUTILIZADO MUCHAS VECES.

Alimentos a introducir:

PESCADO Y MARISCO: el pescado (sobre todo el azul) contiene aceite esencial omega 3, necesario y beneficioso para la mucosa intestinal y el sistema inmunitario. Es la proteína animal más saludable, por lo que recomendamos priorizar su consumo frente a carnes rojas o huevos. Pero ojo: actualmente, debido a la contaminación de los mares, el pescado más grande, situado al final de la cadena alimenticia, acumula cantidades importantes de mercurio, por lo que debemos priorizar el consumo de pescados de pequeño tamaño.

HUEVOS: con moderación, de 1 a 2 por semana de media. El huevo es interesante por contener muchos de los nutrientes que el hígado necesita en las fases de desintoxicación antes mencionadas, como el selenio, zinc, cisteína, metionina y todos los aminoácidos esenciales, etc. Pero bastan uno o dos a la semana y mejor hervidos, porque el huevo es rico en grasas saturadas y colesterol, por lo que consumido en exceso puede sobrecargar el hígado.

CARNES BLANCAS: se pueden tomar pequeñas cantidades de carne biológica de buena calidad, una media de 1 ó 2 veces por semana, alternando con las demás proteínas.
Los embutidos no se aconsejan, salvo un poco de jamón serrano de buena calidad de vez en cuando.

CEREALES INTEGRALES: Pasta integral, arroz integral (redondo, largo, basmati, salvaje…), mijo, quinoa, trigo sarraceno, maíz (polenta).
Pan integral de calidad, máximo 2 veces por semana.
Los cereales integrales nos aportan glucosa estable a lo largo de horas, sin altibajos.

LEGUMBRES: Lentejas, garbanzos, alubias, judías azuki, todo tipo de fríjoles… las legumbres son una excelente fuente de proteínas de origen vegetal, ricas en fibra y pobres en grasas.

PROTEÍNAS VEGETALES: Tofu (pero cocinado, no crudo), seitán y tempeh. Son derivados vegetales ricos en proteínas, sin apenas grasas.

VERDURAS VERDES Y DE HOJA a diario: Aportan calcio, fibra, agua, vitamina C y toda la energía de movimiento y frescura de las hojas, además de mejorar el funcionamiento del hígado. Las de sabor ligeramente amargo, como lechugas y endibias, rúcula, alcachofas, cames rotges o diente de león, son especialmente recomendables. En general: Lechugas de todo tipo, col verde, apio, perejil, parte verde de puerro y cebolleta, berros, canónigos, brécol, judías verdes, coles de Bruselas, hojas de los nabos y rabanitos en sopas y caldos…

VERDURAS REDONDAS: Calabaza, col, coliflor, coles de Bruselas, cebolla, colinabo, brécol, bola de apio… todas estas verduras nos ayudan a estabilizar nuestros niveles de glucosa, pues con su energía de centro y su aporte de carbohidratos complejos equilibran el estómago, bazo y páncreas.

VERDURAS DE RAÍZ: Zanahorias, nabos, rabanitos, chirivías, boniatos… aportan fibra, que sacia. Refuerzan la función del intestino, limpiándolo y contribuyendo a una eliminación eficiente, punto clave de un organismo sano.

ACEITES: Pequeñas cantidades de aceites de cultivo biológico y de primera presión en frío: oliva, girasol, sésamo, lino, germen de trigo. El aceite es, junto con la sal, uno de los pilares de una alimentación sana, pues aporta ácido grasos esenciales omega 3 y omega 6. Estos nutrientes no pueden ser producidos por nuestro cuerpo, por lo que deben ser aportados a través de la alimentación, y las fuentes principales son las semillas (sésamo, girasol, calabaza…), los aceites (de sésamo, oliva, girasol…) y los frutos secos. Pero el problema es que en la alimentación moderna se consumen mayoritariamente aceites refinados (por ser más baratos), y frutos secos tostados y salados. Debido a los procesos de refinado y tueste los ácidos grasos que contienen se modifican, volviéndose tóxicos para el hígado: de nutrientes esenciales y vitales pasan a ser peligrosos y, en algunos casos como los fritos, cancerígenos.

SEMILLAS Y FRUTOS SECOS: Semillas de sésamo y calabaza, pipas de girasol, frutos secos como almendras, avellanas, piñones o nueces, así como el tahín (mantequilla de sésamo), pueden tomarse en pequeñas cantidades para acompañar desayunos, ensaladas, postres… siempre con moderación y de alta calidad, sin tostar o ligeramente tostados en sartén, no en horno.

CONDIMENTOS: Se pueden utilizar, a diario, pequeñas cantidades de los siguientes condimentos: Sal marina, pasta umeboshi, zumo de limón, vinagre de umeboshi, pequeños toques de especias suaves como comino, ajo, jengibre, cúrcuma (antiinflamatoria) o cilantro. Hierbas como orégano o albahaca. Evitar especias y picantes fuertes como pimienta o pimentón picante, guindilla y tabasco, así como los vinagres que no sean de umeboshi.
La pasta de umeboshi es muy aconsejable, ya que tiene efectos antibióticos y alcalinizantes, por lo que favorece el buen estado de la flora bacteriana intestinal, aligerándole trabajo al hígado.

AGUA MINERAL EMBOTELLADA: Para evitar cloro, plomo y demás sustancias nocivas del agua corriente del grifo, recomendamos usar agua de calidad para beber y cocinar.

MERIENDAS Y TENTEMPIÉS: Dado lo limitado de la dieta se puede echar mano de las tortitas de arroz o crakers biológicos de calidad, acompañados de lechuga y algún paté natural o aguacate (ver recetas), o incluso bonito o sardinas en lata.
Ojo: no consumir las tortitas de arroz solas porque pueden elevar el nivel de glucosa en sangre. Para evitarlo, consumirlas siempre acompañadas de algún tipo de proteína (tahín, tofu, jamón serrano, hummus…).

¿CÓMO ORGANIZAR TUS MENÚS?:

Este punto es esencial, ya que el cuerpo necesita a diario determinadas cantidades de los tres macronutrientes principales: carbohidratos, proteínas y grasas, además de minerales, vitaminas, fibra y agua.
Para asegurar el aporte de todos los nutrientes necesarios, organiza tus menús de la siguiente forma:

CANTIDAD DE VERDURA: 40 a 50% del volumen total
CANTIDAD DE CEREAL: 35 a 40% del volumen total
CANTIDAD DE PROTEÍNA: 15 a 20% del volumen total

Fíjate que hablamos de volúmenes, no de peso, lo que significa que estas proporciones son aproximadas, ya que sería engorroso tener que estar pesando todo lo que te vas a comer.
Pero mejor te mostramos algunos ejemplos prácticos:

CEREAL (aproximadamente 35%): arroz integral hervido
PROTEÍNA (aprox. 15%): croquetas de pescado
VERDURAS (aprox. 50%): brócoli y raíz de apio hervidos
Acompañados de: aliño agridulce (en el centro)

CEREAL (un 35%): hamburguesas de mijo
PROTEÍNA (un 20%): guiso de alubias rojas
VERDURAS (un 45%): col verde hervida

Tanto si es un plato único como si es un menú de varios platos, puede ir precedido, si se desea, de un bol de sopa o crema.

DEPURACIÓN HEPÁTICA:

Esta es una dieta para seguir durante 6 – 8 semanas, el plazo mínimo para que el hígado se descargue y limpie de los excesos del invierno. Lo ideal es iniciarla durante las tres primeras semanas del mes de marzo, justo antes de la entrada oficial de la primavera, pero cualquier momento de la primavera es bueno para hacerla.

(ver en artículo aparte)

Author: Rosa

37 Responses to "Limpiar el higado"

  1. Cristian Posted on 23 mayo, 2015 at 18:55

    Hola rosa desde hace dias sigo tua videos y publicaciones me encantan, pues sigo la macrpbiotica hace casi dos meses para mejorar mi salud y asi lo he logrado y estoy en esteproceso de desibtoxicacio pero quisiera saber como hago para controlar la ansiedad de comer harinas?
    Gracias

    • Rosa Posted on 26 mayo, 2015 at 05:28

      Hola Cristian,
      Dos meses es poquito tiempo, y siempre al empezar se sigue la dieta de una forma más mecánica, sin saber muy bien lo que hacemos, es normal. Pero debes tener en cuenta que éste es un camino de largo recorrido, y a medio-largo plazo hay que aspirar a la comprensión profunda de lo que hacemos, y en particular a escuchar los mensajes que nos envía nuestro cuerpo, para ir ajustando la alimentación a nuestras necesidades reales.
      Entiendo que te refieres a harinas horneadas, tipo pan, galletas, etc…
      El apego a las harinas y el horno puede ser debido a varias razones:
      1ª Te faltan platos con más vitalidad, tu comida es simple, aburrida y/o monótona (faltan platos más ricos y elaborados, como lasaña, paella, croquetas o algún rebozado una vez por semana, sopas de pescado…), y eso te lleva a buscar la fuerza en un extremo. Es frecuente que no se trabajen bien las proteínas, es decir, que no haya suficiente variedad y calidad de proteínas, y/o se hayan reducido drásticamente el consumo de proteína animal concentrada: no puedes reducir de golpe la carne, huevos o lácteos, hay que hacerlo gradual, para dar tiempo al cuerpo a adaptarse y poder crear una flora intestinal capaz de absorber con eficacia las proteínas vegetales presentes en legumbres, tofu, tempeh o seitán.
      2ª Hay carencias nutricionales serias, como falta de hierro, anemia, mala absorción o simplemente una alimentación deficiente en nutrientes. Eso provoca debilidad, y de nuevo la intentamos compensar con alimentos de extremo yang y que dan sensación de “lleno”, como son los horneados.
      3ª Al principio los intestinos no están habituados a la nueva alimentación, en especial al cereal en grano y la proteína vegetal, con lo que la absorción ano es óptima y eso genera deseos por comer dulces y harinas, que dan sensación de saciedad.
      4ª Faltan grasas en los menús, eso provoca sensación de no estar saciado.

      Recomendaciones dietéticas:

      1. Prepárate una comida más rica y variada.
      2. Desayuna cada mañana la crema de cereales o la crema Budwig (ver recetas en sección Desayunos)
      3. Guiso de azukis con calabaza unas 2 – 3 veces x semana (ver receta en mi canal en youtube)
      4. Tofu y tempeh preparados de formas sabrosas: fritos, rebozados, salteados, estofados, en pasteles al horno, en patés, revoltillo…
      5. Arroz salteado con pasas y semillas.
      6. Un frito o rebozado casero por semana.
      7. Caldos y sopas ricas de verduras a diario durante 1 mes.
      8. Hojas verdes un bol en cada comida, con 3 – 4 nueces, o con sésamo tostado y molido.
      9. Cada día debe haber proteína de calidad en los menús, y hay que ir variando: un día pescado, otro legumbre, otro tofu, otro seitán, otro tempeh, otro pollo o pavo, algún huevo o queso de cabra de calidad.
      10. En todas las comidas debe haber grasa de calidad: frutos secos o semillas en el desayuno, aliños y guisos con aceites de calidad (primera presión en frío), nueces o semillas en las ensaladas y en los cereales, aguacate un par de veces por semana…

  2. amelia Posted on 30 mayo, 2015 at 18:33

    EXELENTE ESTOS TRATAMIENTO ALIMENTOS PARA LINPIAR EL HIGADO ESTOY MUY CONTENTA DE HAVERLES ENCONTRADO

  3. alberto Posted on 12 junio, 2015 at 16:44

    Hola Rosa,llevo unos meses siguiendote,el padre de un amigo es macrobiotico y es seguidor tuyo,el me hablo d ti,yo llevo un par d años cuidandome en la alimentacion pero iba mas por la rama vegetariana aunque con gente como tu y como Rosa Casal me estoy adentrando en el magico mundo macrobiotico,tengo varias duda,en la dieta depurativa del higado la puedo empezar ahora o es demasiado tarde?,me encanta el tomate y el pimiento d huerto,los tengo que quitar d mi alimentacion? Y por ultimo ,la comida macrobiotica es tambien para niños? Un saludo muy grande Rosa para ti y todo tu equipo,me alegra mucho haberte conocido aunque sea virtualmente.besos

    • Rosa Posted on 15 junio, 2015 at 08:31

      Hola Alberto,
      Puedes empezar la dieta para depurar el hígado, aunque ya esté terminando la primavera, ya que lo importante es que haya bastantes horas de luz solar y que no haga frío.
      El tomate y pimiento no hace falta que los suprimas totalmente, pero no conviene comer grandes cantidades, sobre todo crudos. Cómelos más puntualmente, y mejor cocinados con sal marina no refinada.
      La macrobiótica en el fondo es una etiqueta, lo importante es que apunta a alimentarse variado, a recuperar los alimentos no manipulados como son los cereales integrales, las legumbres, las verduras y frutas, las semillas y aceites de calidad, y a cocinar casero. Por tanto, los niños son los más beneficiados, en especial en la actualidad, con el incremento alarmante de la obesidad infantil que estamos viviendo en algunos países.
      Saludos cordiales!

  4. Miguel Posted on 16 junio, 2015 at 20:49

    Rosa .Siempre leo artículos sobre el hígado y realmente el tuyo es muy muy bueno.Bien explicado , me gusto mucho .Te doy la nota máxima un 10.

    • Rosa Posted on 17 junio, 2015 at 07:17

      Gracias Miguel, es un honor.

  5. PAULA Posted on 26 agosto, 2015 at 22:09

    Hola Rosa, es la primera vez que leo este tipo de artículos sobre el hígado, quiero empezar a cuidar mi alimentación y leí que lo primero es desintoxicar el hígado, hay algunas bebidas para hacer esto y por cuanto tiempo?
    Gracias !

    • Rosa Posted on 1 septiembre, 2015 at 09:35

      Hola Paula,
      La información que comparto en mi web es general pero, como siempre cuando se trata de salud, hay que adaptarla a cada caso particular.
      Para ello ofrezco el servicio de coaching personalizado, que realizo tanto de manera presencial como vía skype. Esa sería la manera de poder ayudarte adecuadamente de forma profesional, de otro modo no me parece serio ni útil.
      Gracias y saludos cordiales,
      Rosa.

  6. Alexis Posted on 16 noviembre, 2015 at 07:23

    Hola sra rosa . Muy instructivo e interesante , pero tngo una pregunta , con esta dieta la esteatosis en primer grado en cuanto tiempo podria eliminarla . Desde ya muxas gracias atte Alexis

    • Rosa Posted on 16 noviembre, 2015 at 19:48

      Hola Alexis, lo siento pero no respondo preguntas de ese tipo vía mensaje, no me parece serio ni profesional.
      La información que comparto en mi web es general, pero luego hay que adaptarla a cada caso concreto.
      Cuando hay trastornos de salud hay muchos factores en juego y cada caso es distinto, por lo que merece una sesión de coaching completa y personalizada para dar las indicaciones necesarias, adaptadas a esa persona y sus condicionantes.
      Espero que lo entiendas.
      Un cordial saludo,
      Rosa.

  7. claudia Posted on 27 enero, 2016 at 22:20

    hola Rosa estoy padeciendo de higado graso pero al mismo tiempo sufro del colon irritable como seria en este caso la dieta.
    gracias de antemano

    • Rosa Posted on 3 febrero, 2016 at 18:43

      Hola Claudia,
      No atiendo este tipo de consultas a través del blog, no es profesional. Habría que hacer una valoración individual, no es algo que se pueda solucionar vía mensajes. Si quieres, te puedo mandar por correo electrónico la información de cómo concertar una sesión vía skype.
      Un cordial saludo!

  8. Cami Posted on 7 febrero, 2016 at 18:45

    Hola Rosa! Estoy viendo tus videos y me resultan muy interesantes, me gusta mucho como explcias y se entiende muy bien.
    Soy de Argentina y actualmente estudio Zen Shiatsu, asi que mi interés por la dieta macro viene de ahí.

    Quería ver si me podías ayudar con algun consejo, no puedo resolver bien los desayunos ni las meriendas… es decir, no logro encontrar algo que me guste y sea macro (y relativamente facil de conseguir) para desayunar/merendar.
    En cuanto a los almuerzo y cenas, me resulta muy facil y variado. Pero los desayunos y meriendas no logro encontrar que comer… y por lo general termino no comiendo nada, para evitar los dulces, refinados y lacteos. ¿Me podras recomendar algo?

    Lo más cercano a macro que como es granola, casera, asique sin aditivos ni nada raro, el problema es que solía comerla con ensalada de frutas o yogurt…

    • Rosa Posted on 12 febrero, 2016 at 08:59

      Hola Cami,
      En esta misma web tienes tres propuestas excelentes para desayunar, en la pestaña de Recetas te vas a Desayunos y las verás: las arepas, la crema de arroz y avena y la crema Budwig.Yo a diario desayuno la crema de arroz y avena acompañada de algún paté vegetal o de tempeh agridulce, y con ese desayuno aguanto estupendamente toda la mañana sin que me entre hambre.
      En cuando a meriendas, suelo tirar de fruta y frutos secos: un plátano y unas almendras, una manzana y unas nueces..y de vez en cuando una tortita de arroz o maíz con paté vegetal casero que haya hecho (tienes recetas de patés también en esta misma web).
      A veces, no más de 2 veces por semana, me permito un pequeño tentempié dulce con productos de calidad, como galletas integrales sin azúcar, chocolate de algarroba o mermelada sin azúcar.
      Saludos!

  9. phil Posted on 12 abril, 2016 at 21:10

    Hola Rosa,
    consumo yogur bio diario que hago yo mismo con leche 1.5% de grasa. Puedo tomar 1 litro a diario ademas de kefir. Me va muy bien sobre todo despues de haber tenido Amoeba, un parasito y haber tomado antibiotico para tratarlo. Leo que en Bulgaria es algo comun tomar tanto yogur.
    Es confuso la informacion que se lee en la web algun sitio como este de abajo lo recomiendan mientras tu no lo recomendas tanto leche como yogur… que te parece si se consume el kefir de leche que transforma aun mas que el yogur la caseina y la lactosa? gracias por tu aportacion.
    http://www.vidanaturalia.com/yogur-mejor-que-leche/

    • Rosa Posted on 19 abril, 2016 at 11:23

      Hola Phil,
      Los lácteos no son recomendables para consumo cotidiano, aún menos en esas cantidades que dices tomar.
      Incluso en el caso de que sean desnatados, como el que tu tomas, son concentrados de proteínas, y el cuerpo no necesita tanta proteína animal, que da mucho trabajo a los órganos de eliminación (hígado, riñones, pulmones), ya que su metabolismo genera gran cantidad de ácidos minerales fuertes.
      Te recomiendo ver mi conferencia “EQUILIBRIO ÁCIDO-ALCALINO”: allí verás que los ácidos fuertes sólo pueden ser eliminados a través de los riñones, pero éstos sólo tienen capacidad para eliminar un 10% del total de ácidos que se generan en el cuerpo: si te pasas con proteína animal vas a generar una condición de acidosis crónica, que a medio y largo plazo repercutirá negativamente en tu salud.
      Tienes formas mejores de restablecer la flora intestinal, como tomar a diario una sopa de verduras condimentada con miso de cebada de calidad, y asegurarte de que a diario hay suficiente verdura y cereal integral en todas las comidas: la fibra que contienen fermenta en el intestino y ayudar a generar bacterias beneficiosas. Y, en casos en los que hayas tomado antibióticos, puedes recurrir a un buen suplemento de probióticos: mejor eso que tomar esas cantidades de yogur.
      Saludos cordiales,
      Rosa.

  10. isabel Posted on 14 mayo, 2016 at 15:19

    Hola! Me ha gustado mucho el artículo. Estoy haciendo una dieta muy similar para limpiar el hígado. Y tengo una duda: se incluiría la pasta integral de arroz, centeno, espelta o trigo en la dieta? Y los yogures de soja?
    Muchas gracias
    Isabel

    • Rosa Posted on 18 mayo, 2016 at 12:34

      Gracias Isabel,
      Me alegro de que te sea útil.
      Sí puedes incluir pastas integrales.
      El yogur de soja sólo ocasionalmente, una vez por semana, ya que es bastante graso e indigesto.
      Saludos!

  11. Sonia Posted on 13 junio, 2016 at 11:16

    Hola Rosa! Lo primero agradecerte todos tus consejos. Lo segundo, preguntarte si puede ser que tras estar un tiempo de desintoxicación con la macrobiótica (3 meses), y tener siempre bien buenos resultados de análisis de sangre, ahora me hayan salido alterados los niveles del hígado. ¿Puede deberse a que mi sangre se está limpiando? ¿Supone algún riesgo? Mil gracias por todo. Un saludo.

    • Rosa Posted on 21 junio, 2016 at 19:38

      Hola Sonia,
      Tendría que ver el conjunto de tu dieta y conocer tu historial pasado: no me parece profesional aconsejarte así, sólo con un par de datos. Esto sería tema para una sesión privada de coaching.
      Un cordial saludo!

  12. EduardoP. Posted on 6 septiembre, 2016 at 05:48

    Excelente informe, fundado en datos técnicos sin por ello resultar árido ni incomprensible para el lego. Gracias!.-

  13. mikel Posted on 20 octubre, 2016 at 19:54

    Hola, me han diagnosticado higado graso.Que tengo que hacer ahora,se recupera por completo el higado?
    ¿que dieta podria hacer?

    Saludos.

    • Rosa Posted on 2 noviembre, 2016 at 11:05

      Hola Mikel,

      En este caso tienes que mandar un mail a escuela.cocinaysalud@gmail.com y te indicaré los pasos a seguir para realizar una sesión personalizada.
      Saludos cordiales.

  14. Vivián Posted on 27 octubre, 2016 at 15:30

    Necesitaría me recomendara una dieta para el estrés crónico, o, qué alimentos son buenos y cuáles no. Gracias!

    • Rosa Posted on 2 noviembre, 2016 at 11:03

      Hola Vivian,

      En este caso tienes que mandar un mail a escuela.cocinaysalud@gmail.com y te indicaré los pasos a seguir para realizar una sesión personalizada.
      Saludos cordiales.

  15. Natalia Posted on 3 noviembre, 2016 at 04:38

    Hola Rosa: muchas gracias por toda la información y por tanta generosidad en las explicaciones. Estuve viendo que no aconsejas el uso de sal marina en crudo, me gustaría saber por qué, ya que cotidianamente la utilizo para condimentar ensaladas en crudo, además de usarla para las cocciones. Muchas gracias!!

    • Rosa Posted on 8 noviembre, 2016 at 12:33

      Hola Natalia,
      La sal no debe utilizarse en crudo: mejor fundida en las cocciones. Es una cuestión de equilibrio homeostático: los minerales en el cuerpo trabajan siempre formando parejas o tríos, siempre en equipo, y al fundir la sal con los minerales de las verduras, cereales y demás alimentos del mundo vegetal se equilibran sodio (el principal mineral de la sal) con potasio y magnesio (los principales minerales del mundo vegetal). Es una alquimia que fortalece y equilibra la sangre y los líquidos extracelulares. Eso creo que está explicado con mayor detalle en mi vídeo de VERDURAS Y FRUTAS: SUS BENEFICIOS. Añadiendo la sal en crudo esa alquimia no se produce y, además, se tiende a abusar de ella para compensar lo sosas que están las preparaciones: hay que aprender a cocinar suave pero sabroso, para no tener que añadir sal después.
      Saludos cordiales!

  16. Natalia Posted on 10 noviembre, 2016 at 22:06

    Muchas gracias Rosa. Tus explicaciones son muy claras. Y de verdad que en mi familia hemos realizado muchos cabios en nuestra alimentación gracias a tu guía. Desde Argentina un abrazo grande. Sería muy bueno poder comprar algún libro tuyo, pero entiendo que tendremos que esperar un poco. Abrazos!!!!

  17. Natalia Posted on 16 noviembre, 2016 at 14:45

    Rosa: quería hacerte otra consulta. Con respecto a la salsa de soja: cómo seleccionar la mejor? Porque vi que en el mercado, donde vivo, hay una marca que entre sus ingredientes tiene ” proteína hidrolizada de soja, vinagre de alcohol, y sal. Otras marcas, entre sus ingredientes dice tener solo soja. Cuál sería mejor comprar? Muchas gracias!

    • Rosa Posted on 17 noviembre, 2016 at 11:22

      Hola Natalia,
      Seguramente esa marca de salsa de soja no es ecológica.
      La mejor garantía es elegir una buena marca, de cultivo ecológico, que son las que suelen vender en las dietéticas, herbolarios o tiendas de alimentación natural.
      Hay dos tipos de salsa de soja:
      SHOYU: es salsa de soja con trigo, elaborada con soja, sal, trigo y agua.
      TAMARI: es salsa de soja sin trigo, elaborada sólo con soja, sal y agua.
      Yo suelo utilizar shoyu porque su sabor es más suave que el del tamari, pero cualquiera de las dos es válida, siempre que sea de cultivo ecológico.
      Saludos!

      • Natalia Posted on 20 noviembre, 2016 at 16:53

        Muchas gracias Rosa!!!!

  18. Sandra Posted on 14 agosto, 2017 at 11:55

    Hola Rosa,
    Me encantan tus videos. Intento hacer macrobiótica desde hace unos 6 meses. Mi problema es que no sé muy bien hasta qué punto podemos “saltarnos” la dieta de vez en cuando. Me explico. Durante la semana sigo la dieta en todas las comidas, he eliminado las solanáceas y la carne roja, así como embutidos (menos algo de jamón serrano) y lácteos. Me va bien pero tengo dificultades entre comidas porque me entra hambre, pero suelo comer frutos secos o tortas de arroz con paté vegetal, aunque en general como muchas cantidades en todas las comidas. Los fines de semana me salto la dieta en dos sentidos: tomo algo de alcohol (cervezas pero no licores) y ceno o como fuera de casa una o dos veces en todo el fin de semana. En este caso, intento comer lo más cercano a la dieta pero sin cumplirla (verduras, pescado, pollo…). Además, todos los días, me tomo una taza de café con leche a media mañana en el trabajo. Mi pregunta es: Con estas excepciones, ¿estoy echando a perder los efectos positivos de la dieta o me los puedo permitir? ¿hay algo que no deba hacer?

    • Rosa Posted on 1 septiembre, 2017 at 11:21

      Hola Sandra,
      Depende de tu objetivo: si sólo es mejorar tu alimentación respecto a la que llevabas en el pasado, es aceptable.
      Si quieres limpiar o depurar el cuerpo, adelagazar o sanar alguna dolencia, es insuficiente. Para lograr estos objetivos tendrías que hacer la dieta más fielmente durante un mínimo de 3 – 4 meses, que es lo que tarda la sangre en renovarse.
      La excepción peor, a mi entender, es el café con leche que te tomas todos los días, porque tanto el café como la leche y el endulzante que utilices (sea azúcar, sacarina…) son alimentos extremos que, tomados a diario, generan una mala condición intestinal. Los alimentos extremos sólo deberían formar parte de la dieta de forma esporádica. Porque lo que crea nuestra condición a medio y largo plazo es lo que comemos a diario.
      Si el fin de semana comes algunas cosas diferentes, mientras no sea un desmadre total, en principio no hay problema. Sobre todo, procura que sean alimentos, no química. O sea, mejor un buen chuletón que bollería industrial, refrescos, dulces, chocolate, comida basura…
      En cuanto al hambre entre comidas, si llevas una vida muy activa es normal, hay que merendar entre horas.
      Aunque si es un hambre devoradora, con ansiedad, puede que sea porque en las comidas principales no tomas suficiente verdura crujiente (cruda o brevemente cocinada) o/y porque no te la comes al final de la comida. Para entender cómo funciona esto, puedes ver mi vídeo de Youtube titulado MENUS MACROBIOTICOS.
      Un cordial saludo.

  19. Ana Belén Posted on 14 noviembre, 2017 at 16:48

    Hola,
    Me ha encantado leerte. Voy a empezar a limpiar mi hígado y tu artículo ha sido muy aclaratorio con respecto a la dieta adecuada. Me surgen dudas acerca de las frutas, ¿puedo comerlas?, ¿cuáles son las más beneficiosas?

    Muchísimas gracias por compartir tus conocimientos.

    Saludos.

    • Rosa Posted on 14 noviembre, 2017 at 19:20

      Hola Ana Belén,
      Me alegro de que te sea útil la info.
      Puedes comer fruta del tiempo entre horas, fuera de las digestiones principales.
      No sé desde dónde me escribes, pero si estás empezando otoño las frutas más adecuadas son moras, arándanos, manzanas y peras.
      Si no, las que dé la tierra en el lugar y clima en el que vives.
      De todas formas, la clave de la limpieza está en la verdura: las frutas son un complemento, pero no hay que abusar de ellas. Si quieres saber más sobre este punto, puedes ver en Youtube mi vídeo LAS VERDURAS Y SUS EFECTOS ENERGÉTICOS.
      Saludos!

      • Ana Belén Posted on 5 diciembre, 2017 at 20:00

        Interesantísimo el vídeo que me has sugerido. ¡Te seguiré la pista Rosa! GRACIAS

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